Las autoridades mexicanas dijeron que habían encontrado al escurridizo capo de la droga siguiendo a una pareja sentimental. La agencia de inteligencia de EEUU proporcionó datos fundamentales para la operación.
La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) proporcionó información importante sobre la localización del líder del cártel más buscado de México, lo que condujo a una operación de las fuerzas especiales mexicanas y a su asesinato el domingo, según un funcionario estadounidense y otras personas con conocimiento de la operación.
Las personas que conocen la operación no quisieron describir la fuente de la información, señalando que la agencia disponía de muchos métodos para recabar información, incluida una red de informantes humanos, imágenes aéreas y comunicaciones interceptadas.
Durante el gobierno de Joe Biden, la CIA inició vuelos encubiertos de aviones no tripulados sobre México para buscar laboratorios de producción de fentanilo y líderes de cárteles. John Ratcliffe, director de la CIA en el gobierno de Trump, amplió esos vuelos y presionó a los agentes de su agencia para que reclutaran más informantes —esencialmente espías— que pudieran proporcionar información crítica.
Un funcionario mexicano dijo que la cooperación demostraba que el gobierno podía actuar con rapidez y eficacia a partir de la información proporcionada por las agencias de inteligencia estadounidenses. Las autoridades mexicanas se han opuesto a los funcionarios estadounidenses que desean que las fuerzas mexicanas y estadounidenses realicen redadas conjuntas contra laboratorios o líderes de cárteles, argumentando que las fuerzas mexicanas tienen la capacidad necesaria para ejecutar operaciones complejas.
El asesinato de Oseguera, dijeron algunos funcionarios, debería dar al gobierno mexicano cierta influencia para frenar las exigencias estadounidenses de redadas conjuntas o ataques unilaterales con aviones no tripulados.
El Comando Norte, el cuartel general militar estadounidense con responsabilidad sobre México, creó en enero un grupo de intercambio de inteligencia en Fort Huachuca, en Arizona.
Una persona informada sobre la operación contra Oseguera dijo que el grupo especial dio algunos datos de inteligencia para ayudar al ejército mexicano en la búsqueda del líder del cártel.
El grupo especial está diseñado para enfrentar a los cárteles de la droga y cuenta con unos 300 militares y civiles, incluidos representantes de agencias de inteligencia estadounidenses y personal de las fuerzas de seguridad. Los miembros del grupo de trabajo estudian los cárteles, analizando su liderazgo, logística y operaciones financieras, con el fin de desarrollar información de inteligencia sobre la que puedan actuar las autoridades mexicanas.
En una entrevista concedida a principios de este mes, el comandante del grupo especial, el general de brigada Maurizio Calabrese, dijo que su grupo examinaba las redes de apoyo que rodean a los cárteles. Su personal puede rastrear a personas que no son miembros del cártel, pero que permiten al grupo operativo comprender mejor toda la operación. “Se trata, pues, de identificar toda esa red y saber en qué medida contribuye a generar ingresos para esos grandes cárteles”, dijo Calabrese. “Obviamente, eso es lo que queremos desestabilizar”.

